baselworld_2019_new_yacht-master_42_video_cover_0001.mp4

Nuevos relojes 2019 Yacht‑Master 42

El reloj
de alta mar

Rolex amplía su gama Yacht‑Master proponiendo un nuevo modelo con un diámetro inédito de 42 mm: el Oyster Perpetual Yacht‑Master 42.

baselworld_2019_new_yacht-master_42_video_autoplay_0001.mp4
baselworld_2019_new_yacht-master_42_video_0001.mp4

CERÁMICA DE ALTA TECNOLOGÍA

En el Yacht‑Master 42, el bisel giratorio bidireccional está dotado de un disco Cerachrom graduado 60 minutos en cerámica negra mate.

Las graduaciones y los números se moldean en relieve antes de ser pulidos.

CERÁMICA
DE ALTA TECNOLOGÍA

En el Yacht‑Master 42, el bisel giratorio bidireccional está dotado de un disco Cerachrom graduado 60 minutos en cerámica negra mate. Las graduaciones y los números se moldean en relieve antes de ser pulidos. El primer cuarto de hora está graduado minuto a minuto para una mayor precisión en la lectura de un intervalo de tiempo. Gracias a las muescas de su contorno, que ofrecen un excelente agarre, el bisel puede manipularse cómodamente.

Rolex ha desempeñado un papel pionero en el desarrollo de cerámicas especiales para la fabricación de biseles monobloque y discos de bisel monobloque. Particularmente resistentes a las rayaduras y la corrosión, estos nuevos materiales presentan colores inalterables y de una intensidad poco común. La marca ha desarrollado un savoir‑faire y unos métodos de fabricación de alta tecnología exclusivos e innovadores que le permiten producir estos componentes de cerámica con total independencia.

Visualización Chromalight

Como todos los relojes Profesionales de Rolex, el Yacht‑Master 42 ofrece una gran legibilidad en cualquier circunstancia, especialmente en la oscuridad, gracias a su visualización Chromalight. Sus amplias agujas y sus índices de gran tamaño están recubiertos de un material luminiscente de larga duración.

Brazalete Oysterflex y cierre de seguridad Oysterlock

El Yacht‑Master 42 está provisto de un brazalete Oysterflex que combina de un modo único la robustez y fiabilidad de un brazalete metálico con la flexibilidad, comodidad y estética de uno de elastómero.

BRAZALETE OYSTERFLEX
y CIERRE DE SEGURIDAD OYSTERLOCK

El Yacht‑Master 42 está provisto de un brazalete Oysterflex que combina de un modo único la robustez y fiabilidad de un brazalete metálico con la flexibilidad, comodidad y estética de uno de elastómero. Desarrollado y patentado por Rolex, este innovador brazalete está formado por dos láminas metálicas flexibles —una para cada uno de los ramales— fabricadas en una aleación de titanio y níquel. Estas láminas están revestidas de elastómero negro de alto rendimiento, un material de gran durabilidad resistente a las agresiones ambientales. Para mejorar la comodidad de uso, la cara interna del brazalete Oysterflex está provista de «cojines» laterales que estabilizan el reloj en la muñeca.

El brazalete Oysterflex de este nuevo modelo está equipado con un cierre de seguridad desplegable Oysterlock en oro blanco de 18 quilates, diseñado y patentado por Rolex, que previene cualquier apertura involuntaria. Dispone asimismo del sistema de extensión Rolex Glidelock, desarrollado y patentado por la marca: este ingenioso dispositivo de cremallera, integrado en el cierre, permite un ajuste preciso —sin necesidad de herramientas— de la longitud del brazalete de unos 15 mm en incrementos de aproximadamente 2,5 mm.

EL CALIBRE PERPETUAL 3235

El Yacht‑Master 42 está equipado con el calibre 3235, un movimiento de nueva generación, completamente desarrollado y manufacturado por Rolex.

CALIBRE
PERPETUAL 3235

El Yacht‑Master 42 está equipado con el calibre 3235, un movimiento de nueva generación, completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. Este movimiento mecánico de cuerda automática, concentrado de tecnología a la vanguardia del arte relojero, ha sido objeto de varios depósitos de patente. Ofrece mejoras esenciales en materia de precisión, autonomía, resistencia a los golpes y a los campos magnéticos, comodidad de uso y fiabilidad.

El calibre 3235 cuenta con el escape Chronergy, patentado por Rolex, que combina un alto rendimiento energético con una gran seguridad de funcionamiento. Está fabricado en níquel-fósforo y es insensible a los campos magnéticos. El movimiento cuenta también con una versión optimizada de la espiral Parachrom azul, fabricada por la marca en una aleación paramagnética exclusiva que hace que sea hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. La espiral Parachrom azul está provista, además, de una curva final Rolex que garantiza su regularidad en todas las posiciones. El oscilador está montado sobre amortiguadores de golpes Paraflex de alto rendimiento, desarrollados y patentados por Rolex, que ofrecen al movimiento una resistencia mayor a los golpes.
El calibre 3235 lleva un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual. Gracias a su arquitectura de barrilete y al rendimiento superior de su escape, posee una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas. Es la primera vez que este calibre equipa un reloj Yacht‑Master.

Rolex y la vela

Navegantes
Excepcionales

Medirse con la potencia del océano exige valor y un marcado gusto por la aventura. Los candidatos han de poseer un agudo sentido práctico para preparar minuciosamente su travesía y enfrentarse a la intemperie, a las averías y a los imprevistos que sin duda se les presentarán. Distintos navegantes se han hecho a la mar con cronómetros de pulsera Rolex en la muñeca siguiendo el ejemplo de sir Francis Chichester, Bernard Moitessier y sir Robin Knox‑Johnston, que destacaron por haber sido los primeros en llevar a cabo una vuelta al mundo en solitario y en menos de un año.

Sir Francis Chichester
El primer hombre que navegó en solitario alrededor del mundo de oeste a este, quedará asociado para siempre a la historia de la vela. Este hombre discreto, que originariamente era empresario y aviador, personifica el espíritu de la vela y de la aventura. Logró su pionera hazaña, que lo llevó a surcar los mares de todo el mundo entre 1966 y 1967, con un reloj Oyster en la muñeca.

El Oyster Perpetual

que llevó Sir Francis Chichester
durante su circunnavegación del mundo
entre agosto de 1966 y mayo de 1967.

Empapado, sacudido y zarandeado al igual que él, su reloj Rolex resistió con valentía a la furia del océano. «Durante mi viaje alrededor del mundo a bordo del Gipsy Moth IV, mi reloj Rolex sufrió en diversas ocasiones fuertes golpes sin resultar dañado», cuenta en una carta remitida a Rolex en 1968. «No se me ocurre un reloj más robusto. Cuando lo utilizaba para establecer mi posición con mi sextante en la cubierta de proa, con frecuencia las olas que barrían la cubierta lo sacudían y lo empapaban; nada parecía afectarle nunca».

El reloj de alta mar

El universo Yacht‑Master